En el 2022 empecé a asistir al taller de grabado La Trampa Gráfica Contemporánea donde tuve la fortuna de conocer a Ernesto de Alba, Alondra Benitez y Laura Vaz quienes me enseñaron varias técnicas de grabado, particularmente aguafuerte y agua tinta realizada con electrólisis. Hacia el final de mi asistencia al lugar empecé a experimentar haciendo monotipos sobre una placa de latón, técnica sumamente gratificante gracias a la relativa velocidad con la que se puede trabajar y lo divertido que resulta el aplicar y retirar la tinta para posteriormente estamparla sobre el papel húmedo pasando ambos por el tórculo. Ernesto me propuso hacer una coedición, la cual, con mucha pena me he tardado en mostrar porque quería terminar el texto que acompañaría esta serie. El tiempo pasó, creí que iba a terminar haciendo un texto largo pero realmente es poco y muy obvio el relato que quería contar con estas imágenes, finalmente opté por hacer algo muy sencillo y me alegra poder compartir este esfuerzo colaborativo con miradas nuevas.
En ese momento me interesaba la idea de la domesticación, todavía le doy muchas vueltas al concepto de la vida humana tan próxima a la vida animal y todo lo que quienes están en contacto diario y directo aprenden y quizás adoptan de las vidas no-humanas con las que interactúan.
Estos son dos de los bocetos que hice para prepararme antes de hacer los monotipos que, a pesar de que se benefician de la espontaneidad, siguen siendo un formato muy intimidante:
Estas piezas se hicieron con tres tintas (marrón, naranja y rojo) y físicamente miden aproximadamente 50x50 cm. Si alguien está interesado en adquirir una de las piezas originales puede adquirirla directamente con La Trampa Gráfica Contemporánea.